En la mañana de ayer, 8 de diciembre, coincidiendo con la festividad de La Purísima, los galardonados con el LIII Premio “Diego Ramírez Pastor”, Conchita Mercader Valdés y Antonio Sala, en representación de la Asociación Cultural Ars Creatio, participaron en el tradicional acto de incorporación de sus nombres al Árbol de los Premios Diego Ramírez, ubicado en la Plaza de Waldo Calero.
Álbum obtenido en la página de facebook de Objetivo Torrevieja
Un homenaje a la contribución cultural y social
El acto estuvo presidido por el alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, quien estuvo acompañado por Gema Mateo Bosh, hija del fundador del Premio, junto con la Reina de la Sal, Nuria Martí de Oro, sus damas Ana Vidal Martínez e Inés Martínez Conesa, y varios miembros de la Corporación Municipal, entre ellos el concejal de Cultura, Antonio Quesada, y los ediles Federico Alarcón y Domingo Paredes.
El momento central de la ceremonia fue el descubrimiento de las hojas con los nombres de los galardonados, que se suman a las ya inscritas en el árbol conmemorativo erigido con motivo del 50 aniversario del Premio. Este gesto simboliza el reconocimiento y agradecimiento de Torrevieja a quienes contribuyen significativamente al desarrollo cultural y social de la ciudad.
Un reconocimiento histórico
La Asociación Cultural Ars Creatio, representada por Antonio Sala, ha sido reconocida por su amplia trayectoria en la promoción de actividades culturales y educativas que enriquecen la vida cultural torrevejense. Por su parte, Conchita Mercader Valdés ha sido destacada por su dedicación y compromiso en el ámbito social, dejando una huella imborrable en la comunidad.
Numerosos amigos, colaboradores y miembros de Ars Creatio estuvieron presentes para arropar a los homenajeados, en un ambiente de respeto y admiración que culminó con un cálido aplauso por parte de los asistentes.
Un legado perpetuado en el árbol
Con la inscripción de los nombres de los premiados, el árbol de los “Diego Ramírez” sigue creciendo como testimonio vivo de la historia cultural y social de Torrevieja, perpetuando el legado de quienes han contribuido al progreso de la ciudad. Este acto, cargado de simbolismo, refuerza el compromiso de Torrevieja con el reconocimiento de la excelencia en todos los ámbitos de su sociedad.