Fotografía obtenida en Objetivo Torrevieja
El Teatro Municipal de Torrevieja acogió ayer el esperado regreso de “El Teatrico del Carnaval”, llenando su aforo con un público deseoso de disfrutar de este emblemático espectáculo, que vuelve tras nueve años de ausencia.
El acto, presentado por el periodista Francisco Reyes, contó con la presencia del alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón; la concejal de Fiestas, Rosario Martínez Chazarra; las damas de la Sal, Ana Vidal Martínez e Inés Martínez Conesa, así como numerosos concejales de la corporación municipal.
Un regreso esperado
La función comenzó con la obra “El Banquico de la pasiensia”, que retrató en clave de humor situaciones cotidianas en Torrevieja, como los problemas con los nuevos contenedores de basura o las largas colas para conseguir el Bono Consumo. La segunda representación, “El sequion y sus cosicas”, abordó con ironía situaciones veraniegas, como la costumbre de madrugar para colocar sombrillas en primera línea de playa o las peculiaridades de los turistas.
La interpretación de Toñi Montero como una masajista insistente fue uno de los momentos más ovacionados de la noche, generando carcajadas al interactuar con el público. El espectáculo, lleno de referencias locales y un humor ingenioso, concluyó con una prolongada ovación en pie.
Un homenaje al pasado del Teatrico
El regreso del Teatrico ha sido impulsado por Antonio Quesada García, miembro de la comparsa Los Yeskamondri, quien junto a José Manuel Romero García reunió a antiguos y nuevos talentos para recuperar esta tradición carnavalera. La dirección y guion fueron elaborados con la colaboración de José Antonio Vallejos, figura clave en las anteriores ediciones.
El elenco, compuesto por 28 actores y colaboradores, dedicó meses de ensayos y preparación, presentando un espectáculo que combinó humor, crítica social y tradición local. Además, todo lo recaudado en la función será destinado a una asociación benéfica.
Con este regreso, el Teatrico reafirma su lugar como una parte esencial del Carnaval de Torrevieja, manteniendo viva una tradición que ha marcado a generaciones de torrevejenses.