Ayer, el Centro Cultural Virgen del Carmen fue escenario de la representación de la obra teatral “Menina, soy una puta obra de Velázquez”, un montaje que impactó profundamente a los asistentes. Organizada por el Instituto Municipal de Cultura “Joaquín Chapaprieta”, la obra se presentó como una reflexión audaz y emotiva sobre el amor propio, el bullying y la lucha interna por la aceptación personal.
Álbum obtenido en la página de Facebook de Objetivo Torrevieja
Un mensaje directo y transformador
La protagonista, interpretada por la actriz Nuqui Fernández, utilizó un lenguaje contemporáneo y crudo para retratar el conflicto interno y externo de su personaje, atrapado en un cuerpo y un contexto que no le permiten ser libre. La puesta en escena, dirigida por Pedro Luis López Bellot, mostró cómo la protagonista enfrenta los prejuicios y la discriminación, viajando desde el infierno del rechazo hasta la reconciliación consigo misma.
Una historia universal
La obra, escrita por López Bellot, J.P. Cañamero y Sergio Adillo, narra la historia de una joven marcada por el bullying. Desde apodos en la infancia como “gorda” hasta ser llamada “Menina” durante una excursión al Museo del Prado, el personaje adopta con ironía este último calificativo para reivindicar su identidad y enfrentarse al mundo.
“Menina” no solo es un grito desesperado contra los estigmas sociales, sino también un mensaje de empoderamiento y superación, abordando la lucha interna con valentía y humor.
Encuentro con el público
Tras la representación, la actriz Nuqui Fernández tuvo un encuentro con el público donde se discutieron los temas de la obra y las emociones que generó, consolidando su impacto en los espectadores.
Con su potente mensaje y una actuación memorable, “Menina, soy una puta obra de Velázquez” reafirma el poder transformador del teatro como vehículo para la reflexión y el cambio social.