Anoche, el Teatro Municipal de Torrevieja se vistió de gala para recibir una nueva edición de la Revista Musical “La Sal de Torrevieja”, un espectáculo que ya se ha consolidado como un clásico de las Fiestas Patronales y de la víspera navideña en la ciudad. Con el aforo completo, el público disfrutó de una velada repleta de humor, música y nostalgia, gracias al esfuerzo de esta comparsa por rescatar un género con un encanto único, que tuvo su auge en los años sesenta.
Álbum obtenido en la página de Facebook de Objetivo Torrevieja
Un homenaje a la revista clásica
La Revista “La Sal de Torrevieja” busca recuperar el esplendor de un género que alcanzó su cima en teatros como los de Madrid y cuyo legado incluye momentos icónicos protagonizados por figuras como Lina Morgan. Este espectáculo no solo rinde homenaje al pasado, sino que también apunta al futuro, con planes para llevarlo a escenarios fuera de Torrevieja, incluyendo una próxima presentación en el Teatro Romea de Murcia.
Primera parte: humor y talento en escena
La velada comenzó con un despliegue de talento por parte de más de treinta artistas, encabezados por el bailarín Domingo Sánchez. Con canciones populares como introducción, el público fue conducido a un recorrido por el arte de la revista, donde destacaron las actuaciones del transformista Yeray, conocido por su trayectoria en la Sala de Fiestas “El Molino” de Benidorm. Yeray sorprendió con una impecable transformación en Rocío Jurado, arrancando risas y aplausos.
Momentos memorables incluyeron el número “Tomar la vida en serio” y el espectacular “Vedette de Revista”. Entre actuaciones de varietés y humor, Yeray también ofreció momentos de carcajadas con su desbordante carisma.
Segunda parte: el cierre perfecto
La segunda mitad estuvo liderada por la directora artística Conchita Mercader Valdés, quien encarnó a la inolvidable Lina Morgan con “¡Gracias por venir!”. Canciones como “Me gustas mucho”, “¡Caracoles!” y “La Lola” siguieron llenando el teatro de arte y alegría, mientras las artistas derrochaban humor y estilo.
Yeray, en un momento emotivo, mostró el lado humano del transformismo al quitarse el maquillaje y revelar la vida cotidiana detrás del escenario. El espectáculo rindió homenaje al mítico “Lido de Paris” antes de despedirse con el nostálgico tema “¡Adiós, público Adiós!”.
Una noche para el recuerdo
La puesta en escena, apoyada por la iluminación y efectos especiales de Orecam sonido, fue simplemente magnífica, demostrando que la Revista “La Sal de Torrevieja” sigue siendo un referente del entretenimiento. La audiencia, entre risas y aplausos, dejó claro que este género sigue vivo y tiene mucho por ofrecer.
Sin duda, un espectáculo inolvidable que esperamos vuelva a repetirse el próximo año.