La noche del viernes 19 de enero, a las 23:10 horas, la Vega Baja experimentó un leve terremoto de magnitud 2.3 en la escala Richter. El epicentro del sismo se ubicó al oeste de Los Montesinos, generando una vibración que se sintió en gran parte de la región. El temblor tuvo una profundidad de aproximadamente 11 kilómetros.

Afortunadamente, no se han reportado daños personales ni materiales como consecuencia del sismo. Este tipo de eventos sísmicos son relativamente comunes en la Vega Baja, una zona conocida por su actividad sísmica.

A pesar de la baja intensidad del terremoto, los residentes de la zona pudieron percibir claramente el movimiento, lo que generó cierta alarma. Sin embargo, los expertos aseguran que terremotos de esta magnitud son habituales y generalmente no representan un peligro significativo.

La situación se mantuvo bajo control y no se requirieron acciones especiales por parte de las autoridades. La comunidad de Torrevieja y sus alrededores continúa con su rutina habitual, manteniendo la alerta ante posibles eventos sísmicos futuros. Este terremoto sirve como un recordatorio de la importancia de estar preparados y conocer las medidas de seguridad en caso de sismos más significativos.

Imagen obtenida de la página de Facebook de Proyecto Mastral