El paseo del Dique de Levante de Torrevieja suma desde este martes un nuevo tramo abierto al público dentro del proyecto de repavimentación y reparación que se está ejecutando en esta infraestructura litoral. Con esta segunda recepción parcial, ya se puede recorrer aproximadamente 700 metros de los 1.247 incluidos en la remodelación.
La junta de gobierno extraordinaria celebrada este martes aprobó esta apertura parcial tras comprobar que el tramo reabierto funciona como una unidad autónoma: cuenta con continuidad espacial, accesos independientes, recorridos completos y los elementos necesarios para su uso público.
Del mirador de la Bella Lola hacia el faro
La primera apertura se realizó a finales de diciembre y comprendía el sector desde el inicio del paseo hasta “la curva” del dique, donde se ubica la escultura de la Bella Lola. A ese recorrido se añade ahora un nuevo tramo de unos 250 metros lineales, que va desde el mirador de la Bella Lola hasta el siguiente mirador en dirección al faro.
Las obras fueron adjudicadas a CHM y cuentan con una inversión de 6,5 millones de euros. Según indicó la concejala de Infraestructuras y Obras, Sandra Sánchez, la finalización total y la recepción definitiva están previstas para finales de marzo, antes de Semana Santa.
Retrasos y reapertura por fases
La previsión inicial del contrato contemplaba que el paseo estuviera completamente abierto en julio, al finalizar el plazo de nueve meses de ejecución. Posteriormente el calendario se ajustó a septiembre y más tarde a noviembre. El último aplazamiento se justificó por la detección de una bacteria que afectó al material previsto para los pasamanos de acero inoxidable, lo que obligó a esperar a una nueva producción para cubrir los más de 1.200 metros de intervención. Ante esta situación, se optó por reabrir el paseo por tramos.
Un entorno aún en obras en el acceso al dique
El acceso al paseo se realiza actualmente desde un punto cuyo entorno permanece afectado por otras actuaciones. En la zona se trabaja en la cimentación de la pasarela de acceso a una nueva área de ocio y continúa la reurbanización del espacio donde se ubicaba la feria de atracciones, tras la demolición del paseo de La Libertad. En ese ámbito se avanza con una solera de hormigón, instalación de alumbrado y la ejecución de un edificio municipal.
Nuevos materiales, barandillas y un banco en lugar del botaolas
La reforma del paseo elevado incluye la retirada del adoquinado y la actual solera de tablones de madera, para instalar un pavimento continuo de “madera tecnológica” en tonos claros, sobre un tramex de fibra de vidrio, similar al utilizado en otros puntos como Punta Margalla o la senda peatonal de La Mata.
Además, se han sustituido las barandillas y pasamanos por nuevos elementos de acero inoxidable con el objetivo de mejorar su durabilidad. Otro cambio relevante es la eliminación del botaolas —el murete junto al mar—, que se sustituye por un banco de hormigón de altas prestaciones con acabado pulido, brillante y sin poros, con una textura similar a la del granito o el mármol.
El banco se sitúa de espaldas al mar, manteniendo la línea general del diseño del paseo, aunque se conservan puntos con apertura hacia el Mediterráneo en distintos tramos, como en el mirador de la Bella Lola.
Iluminación turística con fondos europeos
Uno de los elementos ya finalizados es la iluminación turística led, instalada en la zona inferior del pavimento del paseo. Esta actuación ha sido financiada con fondos europeos Next Generation y ha supuesto un coste de 850.000 euros, incluido en el presupuesto general. También se ha repintado la estructura voladiza en color gris, sustituyendo el amarillo anterior, y se mantiene la fisonomía de las pérgolas en los miradores.
Un paseo singular en el frente litoral
El paseo del Dique de Levante fue impulsado en 1999 y diseñado por el ingeniero torrevejense Vicent Esteban Chapapría. Su mantenimiento, limpieza y reparaciones dependen del Ayuntamiento mediante un convenio con la Generalitat, ya que la senda voladiza se encuentra dentro del puerto, competencia de la administración autonómica. Con el paso de los años se ha consolidado como uno de los espacios más singulares de la ciudad, abierto a la bahía y al Mediterráneo a lo largo de todo su recorrido.